Sobre mí


¿Qué hago? Sé editar libros. Y lo que hago es trabajar los libros de forma absolutamente personalizada para escritores que le dan importancia a eso. Algunos autores no piensan en eso, pues muy bien, ellos verán. Otros, en cambio, saben que es el pilar más importante. Detectar la calidad literaria, los fallos, mejorar los libros, aumentar sus ventas. Yo me dedico a ello.


Mi nombre es Adrián Naranjo y tengo el ambicioso plan de trabajar en algo que me gusta, y si hay algo que me gusta son los libros.


En la vida siempre hay malas rachas. Malos momentos y también buenos.


Desde que pasé por la facultad para estudiar algo inútil como Filosofía, sabía que tenía trabajar en algo que me permitiría algo tan sencillo y a la vez tan endiabladamente imposible como ser feliz, o al menos intentarlo.


Pasé por varias editoriales literarias, escolares, hice másteres y cursos especializados. Años de experiencia adquirida en proyectos ajenos y propios.


Vaivenes personales que te enseñan a discernir qué es importante y qué no. Antes a eso le llamaban “madurar”. Ahora que vivimos en la eterna adolescencia a eso se le llama “tener experiencias”.


Si algo he aprendido es a saber lo que no quiero.


Por eso una persona mayor siempre es la mejor versión de sí mismo. Siempre he tenido eso claro y siempre fui un viejo prematuro en muchas cosas.


No quiere decir que todas las personas de sesenta o setenta años sean sabias, el que es idiota lo será siempre, solo que esa persona de sesenta o sesenta será mejor persona (concepto integral de “ser mejor”, no solo plano ético) a esa edad que ella misma cuando tenía veinte.


Es ley de vida. Aprendemos a saber qué no queremos y eso es todo lo que vamos a aprender, que no es poco.

 
Sin arriesgarme a tamaña definición, podría decir que la felicidad es saber que no existe pero que al menos el autoengaño nos haga creer que sí. Y que el autoengaño sea una constante inconsciente en casi todos los momentos de nuestra vida.


En resumen, soy tan feliz en mi autoengaño.


Trabajo en los libros, una hija que quiere hacer ballet y que ya habla inglés mejor que yo, una familia de la que no puedo decir nada malo, unos amigos únicos y una novia que me quiere y que incluso me tolera (que es cosa distinta).


Como ves, soy editor. Y tengo experiencia sobrada en esto de editar. 


De la vida no sé mucho más que de lo que aquí he puesto.


Si tú también sabes lo que no quieres y eres, grosso modo, alguien feliz, deberías suscribirte y leerme. Es gratis.


Con mis suscriptores me comunico por mail y les cuento cosas. ¿Qué no te gusta? Pues te das de baja, que también es gratis.


Y sigues siendo feliz y haciendo lo que te gusta: escribir.