Publicar un libro. ¿Y?

Mi jefe no me respeta.

¿Y?

Mi mujer me engaña con mi mejor amigo.

¿Y?

Mi perro no se alegra al verme.

¿Y?

Mi marido no me folla bien.

¿Y?

Mi hijo se empeña en tocar la guitarra pero es medio tonto.

¿Y?

Mi ex mujer me manda más certificados que Hacienda.

¿Y?

Todos mis músicos favoritos están muertos.

¿Y?

Mi abuela vota mal.

¿Y?

El médico me metió un dedo por el culo y notó inflamación en la próstata.

¿Y?

Tuve una erección involuntaria.

¿Y?

Mi editorial de autopublicación no me ha mandado los marcapáginas que venían de regalo.

¿Y?

Mi ex novia me ha dejado por Whatsapp.

¿Y?

Pillé a mi marido con otro hombre en nuestra cama.

¿Y?

Soy incapaz de aprobar una oposición.

¿Y?

Mi mejor amigo me manda vídeos de travestis.

¿Y?

Mi libro está en muchas librerías pero no vendo.

¿Y?



En realidad todo esto indica una cosa. A nadie le importan tus problemas.

Si has contratado los servicios editoriales con alguien y el libro no está bien y no se vende en realidad a nadie le importa.

Que te cobren muy barato y te incluyan un apartamento en Torrevieja si imprimes trescientos libros tiene truco y a nadie le importa.

Tu libro y tu vida es una cosa entre tú y tú.

Si optas por tener amigos de prepago, familia de pega, editoriales de salchichas, un trabajo negrero y una pareja que solo se mira el ombligo, el problema es tuyo.

Mucha gente siempre culpa a los demás de todo.

Una forma de curarse en salud.

Eso es todo.

Si no quieres tener un libro que no le importa a nadie, contrata un editor que trabaje tu libro.

A él no le cuentes lo de tu próstata, cuéntale lo de tu libro. A él sí le importa porque en él va también su prestigio.

Hacer libros es algo artesano. No tan sencillo como mandar vídeos de travestis, pero más efectivo.

Si te interesan mis servicios, aquí los tienes. Pide presupuesto. No incluyo marcapáginas:

https://adriannaranjo.com/store

Postdata:

“Mi cuñado se viene a mi casa y se bebe toda mi cerveza”.

¿Y?

No publiques con él.