Prometer hasta el… y después de lo… nada de lo prometido

Dicen los que saben de cosas que cada vez es más determinante una posición política determinada en esto de las primeras citas y las apps para ligar.


Un mundo polarizado, sociedad polarizada.


¿Y?


En EE.UU.  es muy típico poner en los perfiles de las apps de ligue eso de “si votaste a Trump, pasa de mí”.


¿Entonces?


Los expertos nos dan una solución que yo no acabo de ver muy factible ya que hemos partido de la polarización social.


Dicen en sus guías llamadas cosas como “Los diez consejos que te harán triunfar en una primera cita”, (digo yo que podrían añadir el subtítulo para mayor atractivo “Y te harán copular como un bonobo puesto de ginseng”) que jamás hables de política en una primera cita.


Me imagino impertérrito al pretendiente de Greta Thunberg sin poder contarle que le encanta la caza del zorro y los quites de Joselito. Yo eso lo veo insostenible.


Lo mejor que puedes hacer en una primera cita es mentir. Aceptar el consejo de Bruce Lee, que siendo medio chino era medio sabio: “sé agua, my friend”. Dale la razón a Greta, dale la razón a Rocío Monasterio, da igual. Sé agua.


El refranero español dice: prometer hasta el meter y después de lo metido, nada de lo prometido.


Pues eso.


El problema viene cuando interpretas el mundo editorial como una primera cita. Y eso no puede ser.


Prometes y prometes al potencial cliente-escritor hasta que se la metes, esto es, hasta que paga.


Haces libros con la misma técnica que haces salchichas.


Pero no.


Un libro es como un matrimonio. Debe haber diálogo porque va para largo. Y no puedes darle siempre la razón a Greta ahora que te has casado.


Trabajé diez años en la autopublicación y aquí sigo.


Puedes aceptar mi consejo y no fiarte de los que te prometen cosas como que “tu libro estará en todas las librerías” porque no es verdad del todo (media verdad o media mentira es una mentira) y porque además si lo fuera es inútil.


O puedes casarte con ellos y enterarte después de que tienen otra familia y un hijo de prácticas en la Guardia Civil de Zaragoza.


Como yo no quiero salir contigo y solo quiero trabajar tu libro, pues te digo la verdad. Al fin y al cabo tu libro y yo seremos un matrimonio si llega a consumarse.


No te prometo que te vayas a hacer rico.


No te prometo que vayas a estar en todos lados como si tu libro fuera el último de Reverte.


No te prometo que ni siquiera tus amigos te vayan a comprar el libro.


No te prometo más que que trabajando conmigo tu libro será la mejor versión de sí mismo, que no es poco.


Y que te lo pongo a la venta en la librería de Amazon que es donde debe estar y promocionarse. Perfectamente trabajado, como debe hacerse y no como el que hace salchichas.


Sin doble vida en Zaragoza. Sin listas enormes de servicios incluidos que no valen para nada o son media verdad. Sin jugar con tu ilusión creyéndote a las puertas de un retiro dorado dedicado a la literatura.


Yo te ofrezco estos servicios editoriales:


https://adriannaranjo.com/store


Eso es todo.