Desperté de mi sueño relativista

Últimamente mi curso de escritura se vende mucho.


Y estoy contento por ello. No solo porque así se forman mejores escritores, que también, sino porque me encanta ganar dinero, no voy a mentirte.


En España desde pequeñitos nos enseñan a demonizar al empresario y al que gana dinero.


Yo pronto aprendí a demonizar al que los demoniza y así me veo bien.


La primera frase de mi curso es: «Desperté de mi sueño relativista».


Reconozco que me encanta.


No es fácil salir de él. Porque tener creencias implica tener que defenderlas. Y más si todo lo que te rodea te quiere hacer ver que el relativismo es la única verdad inmutable.


Ser un titán aguantando los embates de la sociedad.


Es épico, es glorioso, pero es complicado.


Siempre es más fácil dejarse llevar.


A veces a los hombres solitarios la sociedad los maltrata, los ningunea.


Despiertos del sueño relativista.


Los relativistas se jactan de su victoria. Porque siempre ganan al final. Lo tienen todo a su favor, incluso la mentira.


A mí la gente realmente valiente me produce admiración. No hay nada más bello —y más triste— que la figura de un héroe caído luchando hasta morir. Luchando por él, pero también por los demás.


No me atrevería a decir esto de mí, porque tampoco me considero ningún héroe, pero al menos sé captarlos, y al menos sé no fiarme de los relativistas.


Nunca lo hagas. Están más cerca de lo demoníaco que de lo que predican, que además está vacío.


Mi curso parte de esta frase. Y cada vez gusta más.


No sé a qué esperas para comprarlo:


https://adriannaranjo.com/curso-escribir-un-libro


PD: Son tres partes, se paga por PayPal y te llega en papel a casa. Más sencillo que votar en Pensilvania estando muerto.